Los olvidados: El renacimiento de los setentas

19 Jun, 2021
leon cruz azul 1973
Reino Azul

Era 1970. El Club León tenía 14 años sin salir campeón del futbol mexicano,  e inclusive en ese periodo las Chivas del Campeonísimo le quitaron a los verdes su posición como el equipo más ganador del país.

Ante la inmensa sequía, y luego de que el León mexicanizado de los sesentas hubiera fallado en lograr un título de liga, los directivos esmeraldas, desesperados por buenos resultados, dan un cambio de timón y apuestan a lo seguro.

Despiden a don Luis Grill y contratan a un viejo conocido, a un ganador hecho y derecho, un hombre de carácter y principios, y quizás uno de los que mejor han entendido la identidad del Club León en toda su historia: don Antonio Carbajal se convierte en el nuevo entrenador de los esmeraldas y se vienen buenos tiempos en el Bajío.

“A principios de los setentas toma la estafeta Carbajal, empiezan nuevamente a llegar jugadores extranjeros, jugadores importantes como Valiente, Davino o Salomone, entre otros, que le empiezan a imprimir al equipo nuevamente bríos de campeón que empiezan a reflejarse en la temporada 72-73”, explica el historiador leonés y acérrimo fanático esmeralda Pablo Montes, al recordar aquel equipo que volvió a poner a León al centro del mapa futbolístico mexicano.

Desde las temporadas 1970-71 y 1971-72, los verdes comenzaron su renacimiento y probaron  nuevamente el sabor de la gloria gracias a dos títulos de copa. Y para la temporada 1972-73, los pupilos de Antonio Carbajal ya estaban lo suficientemente curtidos como para competir por la liga. ¿Y cómo no iba a ser así, si tipos como Luis Estrada, Rafael Albrecht, 'Cuirio' Santoyo, o Roberto Salomone aprendieron a jugar juntos?

“El León de esta temporada, la 72-73, es el equipo que logra conjugar todo lo que se venía haciendo desde los sesentas. Muchos de los mexicanos destacados, como Darío Miranda o el 'Cuirio' Santoyo se comenzaron a formar desde los sesentas, y en los setentas terminan de confirmarse, y con la llegada de estos extranjeros tan emblemáticos para el equipo, pues terminan por amalgamar lo que el equipo necesitaba en aquel entonces”.

El cóctel molotov que se venía preparando desde un par de años antes terminó por explotar en la campaña 1972-73, aunque esta explosión no fue tan gentil como la recordamos, pues entre sus consecuencias trajo el despido de Antonio Carbajal, el interinato de Albrecht como jugador-entrenador, y la llegada de otro técnico brasileño de carácter férreo y dictatorial: José Gomes Nogueira.

“Siempre hay que entender que en el futbol también se dan estas relaciones humanas problemáticas, y siempre vemos a nuestros ídolos como los héroes que quizás son dentro de la cancha, pero también son seres humanos, entonces yo me imagino que las situaciones ahí eran algunos problemas que se suscitaban de resultados, de relaciones, no sé, quizás por ahí iban esos cambios, pero sí, inicia Carbajal, lo sustituye Albrecht que estaba jugando y dirigiendo, y en algún un momento llega José Gomes Nogueira como el que termina de moldear y darle forma a este equipo que venía haciendo las cosas bien”.

A pesar de todos los cambios de técnicos y la inestabilidad que sufre el equipo, la calidad individual y colectiva del grupo se impone, y se convierten en uno de los protagonistas de la liga. Con Jorge Davino (12 goles), Roberto Salomone (11 goles) y Luis Estrada (7 goles) encendidos a la ofensiva, y con Rafael Albrecht, Héctor Santoyo y Darío Miranda como garantía en la retaguardia, la Fiera estaba imparable y era uno de los principales candidatos al título. Terminarían la campaña como líderes de su grupo con 44 puntos y sublíderes de la tabla general, solo por debajo del Cruz Azul, los campeones vigentes y que buscaban el bicampeonato.

En este escenario, el León se mete a la liguilla, que constaba solamente de semifinales y final, y su primer rival, el Atlético Español, ya le pone las cosas difíciles a la Fiera.

“León se enfrenta a Atlético Español en semis, y empatan a ceros en la ida, en la vuelta León iba ganando 3-1 pero le terminan empatando 3-3 al 89', y el tercer juego de desempate en el estadio Cuauhtémoc de Puebla, León empieza perdiendo pero logra empatar a unos, por lo que se van a penales y pasa León por 5-4”, explica Pablo.

Se trató de una serie extenuante que exigió al León a fondo y que requirió de tres partidos para solventarse, mientras que del otro lado, Cruz Azul ganó sus dos partidos frente al Atlas, por lo que tuvo tres días de descanso más que la Fiera.

Como fuera, la final contra el Cruz Azul comenzó el 12 de junio de 1973, con el duelo de ida disputado en el estadio León, en la primera final de liga que albergaba en su historia. Al minuto 20', un error increíble en la salida esmeralda le regala el primer gol a Cruz Azul, por lo que los verdes deben remar contracorriente el resto del partido en busca del empate, mismo que consiguen hasta el minuto 80', a través de un penal cobrado de manera magistral por Rafael Albrecht.

La vuelta, jugada en el estadio Azteca, fue mucho más igualada, y aunque el encuentro terminaría empatado a ceros y obligaría nuevamente a un tercer partido de desempate, el León sufrió la lesión de Darío Miranda, a quien Fernando Bustos le fracturó la tibia en una desafortunada jugada a los 25 minutos del primer tiempo.

Esta fractura y la ausencia de la 'Pantera Rosa' condicionaron al Club León, pues como recordaba el 'Cuirio' Santoyo en una entrevista de hace varios años, el suplente de Miranda, Jorge Jaramillo, no dejaba de temblar.

“(Al segundo tiempo) ya no estaba Darío Miranda. ¿Cómo es posible que en todo el campeonato no se lesionó, y en un partido de esos tres, ahí sí se fractura? Y Darío no por nada pero sí era un porterazo. Yo me acuerdo que entró Jaramillo a sustituirlo y ya era el segundo tiempo y todavía estaba temblando”, afirmó entonces el 'Cuirio'.

Irremediablemente, esto desmoralizó al equipo, que tuvo que viajar a Puebla sin el baluarte de su portería.

“Es altamente probable que Miranda hubiera cambiado las cosas. La alineación de los tres juegos no varía prácticamente en nada, excepto en ese movimiento obligado de Darío Miranda, que es sustituido por Jorge Jaramillo en el segundo juego al medio tiempo, y es muy probable que sí haya influido, porque era una figura ya consolidada en la portería y el no tenerlo pues sí afectó a la parte baja”, reflexiona Pablo.

Y aunado a esto, la Fiera debía cargar con el cansancio de haber disputado seis partidos a vida o muerte en apenas 21 días, lo que sumado a los viajes, terminó por mermar el físico de los futbolistas leoneses.

“Eran dos días de diferencia entre un partido y otro, entonces yo creo que traían un desgaste físico importante sumado a los viajes; desde la semifinal eran viajes a la Ciudad de México y los de desempate a Puebla, entonces pues bastante cansados, y sí, me imagino que tuvo algo que ver”, asegura Pablo.

Finalmente, en el partido de desempate en Puebla, jugado el 19 de junio de 1973, Roberto Salomone adelantó a la Fiera al 26', pero al 40' Javier 'Kalimán' Guzmán empató para el Azul. Terminaron el tiempo reglamentario empatados a unos, por lo que se fueron a los tiempos extras, y ahí, al minuto 112', un desafortunado autogol de Jorge Davino condenaría a la Fiera al subcampeonato.

Esta fue la primera y única derrota de José Gomes Nogueira con el León en esa temporada, pues antes había firmado un invicto de 15 partidos desde que tomó las riendas de los esmeraldas. Y también cabe mencionar que León y Cruz Azul demostraron ser dos equipos demasiado igualados, tanto así que en los cinco partidos en los que se enfrentaron en esa temporada (dos de temporada regular y tres de la final) todos terminaron empatados en los noventa minutos, y solo hasta el tiempo extra del último duelo, y a través de un autogol, Cruz Azul se pudo llevar la victoria.

Así, el León falló en conseguir el quinto título de su historia, y a pesar de que en el Bajío tendemos a olvidar a el rival y condenamos el error del autogol de Davino, la realidad es que ese Cruz Azul, con Miguel Marín, 'Kalimán' Guzmán, Horacio López Salgado o Eladio Vera, era también un equipazo de época que al año siguiente firmaría un tricampeonato.

“También el Cruz Azul comienza a fraguarse su historia en estos momentos. Si el León había dominado en las primeras épocas de la llamada era profesional, y después se empieza a hablar de Chivas, en los setentas es cuando se empieza a hablar fuertemente de Cruz Azul y empieza a marcar una época importante”, apunta Pablo.

De hecho, para asegurar ese tricampeonato, Guillermo Álvarez Macías, entonces presidente del Cruz Azul, se llevó a una de las estrellas de la Fiera, Luis 'Chino' Estrada, quien sería pieza clave en la triple corona de los cementeros.

“Don Guillermo Álvarez, el papá de 'Billy' Álvarez, me quería llevar a fuerzas, y me llevó. Me dijo: 'Lo único que quería era que estuvieras aquí, y para el tricampeonato queremos asegurarlo y te trajimos', y gracias a Dios se nos dio”, platicó el propio 'Chino' Estrada en exclusiva para Fieramanía el año pasado.

Por su parte, a pesar del golpe de no conseguir el título, el León resistió, y la caída en esa final serviría como un impulso motivacional de cara a las siguientes temporadas.


Fotos cortesía de Solera Leonesa

“Les pega en el orgullo ser subcampeones, tan es así que la inercia la mantienen en los torneos siguientes, que siguen siendo protagonistas. No se lograron los campeonatos de liga, pero es curiosa la forma en la que se habla de ese equipo, de esos jugadores. Los extranjeros terminaron por echar raíz aquí y los mexicanos seguimos hablando de ellos aún hoy”, indica Pablo.

Al final, más que un título o una victoria, ese mítico León de la temporada 1972-73 logró algo mucho más importante: el volver a emocionar a una afición que había pasado 16 años sin competir por un campeonato de liga. Es por eso que la propia gente aún recuerda a ese equipo como uno de los mejores de la historia de León, y ese es el título más importante de todos.

“Lo que vemos en los setentas, a partir de las crónicas y lo que nos cuentan los aficionados que lo vivieron, pues era una especie de réplica de lo que el León había sido en los años cuarentas, la gran época dorada del club, y que era un equipo que no le tenía miedo a nada, y la prueba más clara de que así fue, es lo recordado que aún son todos los jugadores de aquella época, de los setentas. Incluso la gente que no los vimos jugar, las nuevas generaciones, sabemos de ellos, conocemos de ellos, y hablamos casi casi como si los hubiéramos visto jugar”, finaliza con euforia Pablo.

*Que este texto sirva como homenaje póstumo a dos de los protagonistas de aquella campaña, Rafael Albrecht y Héctor 'Cuirio' Santoyo, que fallecieron este año. Reciban los rezos de la hinchada que los recuerda con mucho cariño, y mucha fuerza y respeto para sus familias.

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