Gandolfi destaca la ilusión que regresó al Nou Camp
El Club León consiguió una victoria que va más allá de los tres puntos. El 2-0 sobre Atlético de San Luis permitió a la Fiera llegar a 13 unidades, colocarse en el sexto puesto del Apertura 2026 y entrar nuevamente en zona de Liguilla.
Pero para Javier Gandolfi, el resultado también tuvo un significado especial fuera de la tabla. El entrenador argentino percibió que la afición volvió a conectar con el equipo después de un partido que comenzó con dificultades y terminó con una celebración en el Nou Camp.
León tuvo problemas durante buena parte del primer tiempo ante un San Luis que modificó su estructura y encontró espacios. Sin embargo, los ajustes realizados durante el descanso cambiaron el desarrollo del encuentro.
“El primer tiempo creo que nos costó 20-25 minutos un poco del sistema rival”.
Después de las correcciones, la Fiera tomó el control y encontró los goles de Diber Cambindo. Para Gandolfi, la respuesta del equipo terminó provocando algo que considera fundamental en el proceso de reconstrucción del conjunto esmeralda: recuperar la confianza de su gente.
“Hoy regresó la ilusión”
El técnico reconoció que el futbol también está marcado por las emociones y que la afición espera resultados, especialmente jugando como local.
“Las emociones son parte de. Y la afición obviamente que quiere ganar en todos los tiempos”.
Sin embargo, Gandolfi se quedó especialmente con la respuesta que encontró en el segundo tiempo y con la reacción de los aficionados.
“Hoy lo que noto es que hay ilusión en la gente. Hoy regresó la ilusión, hoy regresó la fe”.
Para el entrenador, esa conexión puede convertirse en un elemento importante para lo que resta del campeonato. León todavía tiene camino por recorrer, pero ya consiguió colocarse dentro de los puestos que otorgan un boleto a la fase final.
“Nosotros tenemos que tratar en cada partido de regalarle un poquitito más de esperanza para que se siga evolucionando y que todo esto funcione”.
El triunfo ante San Luis, por lo tanto, significó más que subir posiciones: fue una nueva oportunidad para que el León y su afición vuelvan a creer en el proyecto de Gandolfi.
