Fueron más Fieras que Bravos

15 Sep, 2019
william tesillo leon
Club León

Fue un sábado inusual, inicio de puente, y ya con el espíritu alegre de las fiestas patrias en el ambiente. Con el fin de semana largo, la pereza y el ocio ya se sentían en el Bajío, y en el estadio Nou Camp no hubo excepción.

Porque el Club León salió a enfrentar a Juárez con esa misma apatía y exceso de confianza. Los verdes se vieron engreídos en la primera mitad, como seguros de que solo era cuestión de tiempo para hacerse con la victoria, por lo que parecían tomar con calma el hecho de fallar pases básicos y opciones de gol cantadas.

Las imprecisiones, malas decisiones y errores fueron la tónica del cuadro verdiblanco en la primera parte. Ni siquiera la expulsión de José Esquivel al 27' ayudó a que la Fiera se metiera al partido. Condicionado, Juárez se atrincheró en su área, y con toda la calma del mundo, el León comenzó un asedio lento y previsible, carente de intensidad y furia.

No fue hasta que el paraguayo Darío Lezcano sorprendió a la zaga esmeralda y se sacó un gol de la manga, cuando la Fiera reaccionó. De inmediato sacaron el coraje y el fuego del que se habían olvidado, y comenzaron a hilvanar jugadas de peligro, como si no pudieran soportar la afrenta que los modestos Bravos acababan de hacerles.

Pero ese ímpetu tardío no fue suficiente, y tras un gol anulado por fuera de lugar, y fallas consecutivas de José Juan Macías, Pedro Aquino y Fernando Navarro, terminó la primera parte.

Tras el descanso, ya no habría miramientos, y los verdes se volcarían al frente. Ignacio Ambriz mandó un claro mensaje desde el banquillo, pues sacó a Aquino, su único contención natural, para darle entrada a Leonardo Ramos, un nueve puro que buscaría cazar cualquier pelota al frente.

Aunque ni siquiera con este planteamiento ultraofensivo le fue sencillo a la Fiera romper la ferrea defensa juarense, que finalmente cedió por errores puntuales de sus pilares. Primero fue Víctor Velázquez, que cortó un balón con su brazo dentro del área, y provocó el penal del empate, y después fue Jonathan Lacerda, que no pudo rechazar un centro y dejó el balón tendido frente a su puerta solo para que William Tesillo marcara la voltereta verdiblanca.

Al final, Ismael Sosa y Leo Ramos redondearon el marcador con el último tanto, pero la realidad es que el León estuvo lejos de su mejor nivel.

Fue así como el duelo ante uno de los rivales que parecían más accesibles resultó completamente diferente, con una Fiera desganada que estuvo setenta minutos debajo en el marcador a pesar de su superioridad numérica, y que finalmente pudo dar la vuelta más por errores del contrario que por sus propios aciertos.

Pero la realidad es que, a pesar del mal trámite, el cuadro esmeralda aprovechó sus oportunidades y rescató el resultado como los grandes, esos que ganan inclusive cuando juegan mal.

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