El COVID-19 nos cobró los primeros tres puntos

09 Aug, 2020
leon cruz azul
Liga MX

Lo peor de la nueva normalidad es lo rápido que nos hemos acostumbrado a ella. El coronavirus ha golpeado los cimientos del mundo, y ha obligado a replantearnos la realidad, por lo que ahora el cubrebocas, el gel antibacterial y la distancia se han convertido en algo cotidiano.

Pero desgraciadamente, también ha sido así con las cifras. Cada día nos enfrentamos con miles de casos nuevos, de contagios y de fallecidos. El virus no es más que un número irreal, intangible, un número que solo aparece en las noticias. Por lo menos así es hasta que el número deja de ser una estadística y se convierte en algún conocido, o en el peor de los casos, en alguien mucho más cercano.

Pues al Club León le pasó exactamente eso. Apenas un jugador (Jesús Godínez) se infectó desde antes del inicio de la pretemporada, mientras que en el plantel titular no había un solo caso. Pero justo antes del inicio del torneo, la situación se volvió un poco más apremiante porque Nacho González y Fernando Navarro contrajeron la enfermedad.

Ahí comenzaron a sonar las primeras alarmas, pero todavía no era una situación apremiante. Había plantel suficiente para suplir dos bajas, y la Fiera seguramente podría sobreponerse. Sin embargo, justo antes de enfrentar al Cruz Azul en la tercera jornada, el COVID-19 se convirtió en una realidad. Se anunciaron tres nuevos contagios en el primer equipo, y eran nombres importantes: Ángel Mena, Armando León y Nico Sosa. Afortunadamente los tres son asintomáticos, pero sus bajas serán muy sensibles.

Tanto así que ante Cruz Azul la Fiera no pudo hacer nada para evitar la derrota. El equipo de Nacho Ambriz se vio chato, fastidiado y demasiado horizontal. Faltó la chispa, la picardía y la contundencia. 

Y además todo el escenario se les puso en contra. En los primeros minutos el Azul aprovechó la calma de los esmeraldas y se fue al frente. La Fiera, como en todos sus partidos, tomó el balón y se adueñó tiránicamente de la posesión, pero de todos modos la Máquina se vio más peligrosa al contragolpe. Para la segunda parte cayó la lluvia, y el juego se atascó. 

Al final el León terminó el encuentro con apenas tres disparos a puerta. Tres tiros al arco en noventa minutos de juego. Y sin Mena, Sosa ni León, no hubo soluciones en la banca para cambiar la situación.

Nadie puede saber lo que hubiera pasado si Mena hubiera estado en el campo, pero se notó que el León perdió a uno de sus mejores hombres, y precisamente el que aporta más electricidad y desequilibrio en la ofensiva esmeralda.

El coronavirus alcanzó al Club León, y de momento ya le costó tres puntos. Solo queda esperar que el plantel dé la cara el próximo martes contra Pachuca, y que demuestren que la Fiera se puede levantar ante cualquier situación.

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