¿Cuánto cuestan las amarillas y rojas en la Liga MX?
Las tarjetas no solo pesan en lo deportivo dentro de la Liga MX, también tienen un impacto directo en lo económico.
Cada amonestación mostrada por los árbitros se traduce en multas para los clubes, calculadas en Unidades de Medida y Actualización (UMA), de acuerdo con el Reglamento de Sanciones de la Federación Mexicana de Futbol.
Por ejemplo, para el Club León en el Apertura 2025, esta realidad se reflejó, a pesar de ser uno de los equipos menos indisciplinados en el fútbol mexicano.
La Fiera cerró el torneo con 39 tarjetas amarillas y dos expulsiones, números que no solo influyen en suspensiones y ajustes deportivos, sino que también representan una cantidad importante de dinero en multas.
El Reglamento de Sanciones establece que las multas se determinan con base en la UMA diaria, que en 2025 tiene un valor de 113.14 pesos. A partir de ahí, las sanciones quedan de la siguiente manera:
Tarjeta amarilla: 35 UMA’s
Doble amarilla en un mismo partido: 125 UMA’s
Tarjeta roja directa: de 90 a 500 UMA’s, según la gravedad de la falta
Solo por las 39 tarjetas amarillas, el Club León acumuló 1,365 UMA’s, lo que equivale a 154 mil 451 pesos mexicanos en multas fijas durante el Apertura 2025.
A esa cifra se deben sumar las dos tarjetas rojas registradas a lo largo del torneo. En el escenario más bajo, si ambas expulsiones fueran sancionadas con el mínimo de 90 UMA’s, el costo adicional sería de 180 UMA’s, es decir, 20 mil 365 pesos.
En el escenario más alto, si la Comisión Disciplinaria aplicara el máximo de 500 UMA’s por cada roja, la sanción se elevaría a 1,000 UMA’s, equivalentes a 113 mil 140 pesos.
Con estos datos, el gasto total del Club León por concepto de sanciones disciplinarias oscila entre:
1,545 UMA’s (alrededor de 174 mil 816 pesos) en el escenario más bajo
2,365 UMA’s (aproximadamente 267 mil 591 pesos) en el escenario más alto
Una cifra que deja claro que la indisciplina no solo se refleja en tarjetas y suspensiones, sino también en un impacto económico considerable para los clubes.
En el caso del León, el reto no solo pasa por sumar puntos en la cancha, sino también por mejorar su comportamiento disciplinario y evitar que las amarillas y rojas sigan pasando factura a la directiva.
