Aquella triste semifinal contra Juárez

13 Sep, 2019
bronca leon juarez
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Fue el domingo nueve de diciembre de 2007. El Club León perdió la semifinal de la Liga de Ascenso frente a los Indios de Ciudad Juárez, y la frustración, el enojo y la impotencia alcanzaron niveles insoportables.

Furiosa y enajenada, la masa de aficionados esmeraldas invadió la cancha del Nou Camp, luego de presenciar como su equipo había vuelto a perder la oportunidad de volver a la primera división.

Pero todo se gestó mucho antes, con las grandes esperanzas que levantó el equipo de Sergio Bueno, un León que arrasó completamente la Primera “A”, y que apuntaba a devolverle a la recalcitrante afición verdiblanca toda la gloria que les habían arrebatado.

Y es que no era para menos. Esa temporada Apertura 2007 pintaba para ser la de la revancha, luego de que en la anterior, el Clausura 2007, el equipo cayera en la final frente a Dorados. Tras ese revés, Sergio Bueno conformó un nuevo plantel liderado por tipos como Eder Patiño, Juan Carlos “Romita” Rojas, Jorge Almirón, Freddy Bareiro y Mauricio Romero, con los dos últimos como protagonistas ofensivos de la máquina de guerra esmeralda.

Con esa base, el equipo dominó la temporada regular. El León de Sergio Bueno ganó doce partidos, empató cuatro y solo perdió uno. Sumaron 40 puntos que los convirtieron en supelíderes tanto de la tabla general como de su grupo, y con 35 goles marcados se posicionaron como la segunda mejor ofensiva, solo por debajo de Dorados.

En el plano individual, Mauricio Romero se llevó el título de goleo con 14 tantos, mientras que el paraguayo Bareiro lo siguió de cerca con ocho anotaciones. Por su parte, Eder Patiño fue el cuarto portero menos goleado de todo el torneo, al permitir solo 17 goles en contra.

Así llegó el equipo a la liguilla, donde apuntaban a volver a arrasar. Primero, en los cuartos de final, se deshicieron de los Xolos de Tijuana con un contundente 4 – 0 global, con un doblete de Mauricio Romero y tantos de Freddy Bareiro y Raymundo Torres.

Pero en semifinales vino la debacle. En el primer encuentro frente a los Indios de Ciudad Juárez, el jueves seis de diciembre en la frontera, el equipo de Sergio Orduña, contra todo pronóstico, sacó la victoria por 1 – 0 gracias a un solitario gol de Daniel “Maleno” Frías, con lo que afrontaban el duelo de vuelta en el Nou Camp con esperanzas de clasificar.

Y ese domingo nueve de diciembre se consumó la debacle. A pesar de contar con todo el apoyo del pueblo verdiblanco, que se había volcado en cuerpo y alma sobre su equipo, el León no pudo reaccionar. Se vieron sorprendidos al minuto 23' por Edwin Santibañez, que puso el 2 – 0 global para los Indios, mientras que al 38' Mauricio Romero le regresaba la vida a la Fiera con un tanto que hacía pensar en la remontada.

Pero en la segunda parte el marcador ya no se movió. Indios se atrincheró, anuló la ofensiva verdiblanca, y finalmente se hicieron con el pase a la gran final frente a Dorados.

Fue entonces cuando los fanáticos esmeraldas perdieron la cabeza. Inundados de coraje y decepción, invadieron el césped del “Glorioso”, y descargaron su furia sobre las instalaciones del campo. Jugadores y directivos de ambos equipos lograron escapar y no sufrieron agresiones mayores, pero la imagen del Nou Camp invadido por sus aficionados enloquecidos se convirtió en noticia nacional.

Al final, el Nou Camp recibiría un veto de tres partidos para el torneo Clausura 2008, donde la historia prácticamente volvería a repetirse, con un León que dominó el torneo regular, ganó el campeonato y accedió a la final de ascenso, aunque nuevamente los Indios les cortaron el sueño, pues los volvieron a derrotar en el partido definitivo, y consumaron su ascenso en la cancha del estadio León el aciago 25 de mayo de 2008.

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