Nacho Ambriz asume la culpa en plena crisis del Club León
El momento que vive León es crítico. La derrota 2-0 ante Querétaro FC en La Corregidora no solo significó otro golpe en el torneo, sino que confirmó la complicada racha que arrastra el equipo desde hace varios meses.
Con apenas una victoria, un empate y tres derrotas en el actual campeonato, cuatro puntos que lo colocan en la antepenúltima posición, la presión comienza a crecer. Y los números no ayudan: desde el regreso de Ignacio Ambriz al banquillo, el equipo suma 1 triunfo, 2 empates y 8 derrotas.
En los últimos 15 partidos de Liga MX, la cifra es todavía más alarmante: 1 victoria, 4 empates y 10 derrotas. Ante este panorama, el estratega no evadió responsabilidades y asumió el momento con autocrítica.
“Yo creo que la presión siempre existe para los entrenadores cuando no tienes resultados. Justamente me preguntaron eso, que si partía yo el torneo anterior a este. Qué más quisiera poderlo partir, pero los resultados al día de hoy no son nada gratos. Los entrenadores vivimos de resultados. Yo como siempre prometo trabajo para que el equipo esté mucho mejor. Creo que lo estábamos haciendo bien, pero hoy realmente no hemos hecho nada bien como para merecer algo más”.
Ambriz reconoció que el equipo no estuvo a la altura del partido, aunque defendió que hubo lapsos donde compitieron.
“Si yo pongo este partido en contexto, no sé si estés de acuerdo conmigo, mi cabeza no me falla: generamos tres o cuatro opciones, no tan claras como las tuvieron ellos, te soy sincero, pero creo que sí pudimos haber metido un gol. Veníamos dentro de todo compitiendo bien, pero hoy no lo hemos hecho bastante como a mí me hubiera gustado”.
El entrenador también aceptó que los errores comienzan desde la planeación.
“Hemos cometido errores, empezando por mí y también dentro de la cancha. Hoy pretendí otra cosa diferente. No es que no lo hayamos trabajado, lo trabajamos, pero erramos un poco en esa parte de poder haber hecho un gol. La otra es trabajar, encontrar lo que a mí me gusta y recuperar la confianza”.
León no solo enfrenta una crisis de resultados, también una crisis de funcionamiento. Y el propio técnico lo sabe: el margen se acorta jornada tras jornada.
