Algo debemos aprender del Toluca
Hace poco más de tres años, Toluca tocaba fondo en la Liga MX gracias al Club León. Ambos equipos aspiraban a mucho en la última jornada del Clausura 2022, pero un gol de último minuto de Stiven Barreiro sepultó todo.
Los esmeraldas, dirigidos por Christian Martínez tras la renuncia de Ariel Holan, buscaban la victoria para acceder a un boleto a la reclasificación. Con una combinación de resultados podían haber escalado hasta el noveno lugar, pero terminaron en el puesto 13.
Por su parte, los escarlatas ya no aspiraban a ningún lugar en la fase final. Su objetivo era salvarse de terminar en los últimos puestos de la tabla de cociente, algo que no lograron.
Estuvieron a un minuto de no pagar la multa, pero el defensor colombiano les complicó la vida. Tras el empate, Toluca llegó a 120 puntos, uno menos que Querétaro, que se salvó de pagar la sanción tras hacer la tarea y conseguir una victoria.
Tuvieron que desembolsar 33 millones de pesos y, desde entonces, el dueño Valentín Díez se propuso una meta clara: regresar al Toluca a los primeros planos. Y lo consiguió, aunque el camino fue largo.
Para el Apertura 2022 abrieron la cartera y contrataron a Ignacio Ambriz tras su experiencia fallida en Europa. Además, reforzaron el plantel con Tiago Volpi, Carlos González, Marcel Ruiz y los exesmeraldas Andrés Mosquera, Fernando Navarro y Jean Meneses.
Terminaron en sexto lugar con 27 puntos y alcanzaron la Final tras vencer a Juárez en la reclasificación, a Santos en Cuartos de Final y al América en Semifinales. Para su mala fortuna, cayeron con un contundente 8-2 global ante Pachuca.
El proyecto avanzaba poco a poco y en el Clausura 2023 finalizaron en la cuarta posición con 32 puntos, siendo eliminados por Tigres, que a la postre se coronaría campeón ante Chivas.
Para el Apertura 2023, Ignacio Ambriz dejó la dirección técnica y Carlos María “El Tanque” Morales asumió de forma interina. Vivieron un bache importante y terminaron en la doceava posición con apenas 21 puntos.
En el Clausura 2024, con Renato Paiva en el banquillo, Toluca fue tercero de la tabla general con 32 unidades. El equipo mostraba buen futbol, pero Chivas los eliminó en Cuartos de Final.
Durante el Apertura 2024 los resultados continuaron en el torneo regular, pues finalizaron como sublíderes con 35 puntos, aunque nuevamente quedaron fuera en Cuartos de Final, esta vez a manos del América, que terminaría siendo campeón.
Hubo un nuevo cambio de entrenador y la directiva confió en Antonio Mohamed, un técnico con un palmarés impresionante en la Liga MX con América, Rayados y Xolos. Lo que antes les faltó, lo aprendieron con el ‘Turco’.
En el Clausura 2025 fueron líderes de la competencia y solo perdieron un par de partidos. En la Liguilla eliminaron a Rayados, Tigres y América para levantar su título número 11 de Liga.
Hace apenas unos días, tras quedar nuevamente líderes en el Apertura 2025, los Diablos Rojos conquistaron su doceavo título y se convirtieron en bicampeones, entrando a un grupo selecto en México junto a Pumas, Atlas, América y León.
Maxi Araújo, Sebastián Saucedo, Federico Pereira, Mauricio Isaís, Pedro Raúl, Tomás Belmonte, Alexis Vega, ‘Canelo’ Angulo, Helinho, Paulinho, Jesús Gallardo, Frankie Amaya, Anderson Duarte, Luan, Antonio Briseño, Héctor Herrera, Nico Castro, Pau López, Santiago Simón, Fernando Arce…
Nombres que, a lo largo de los años, reforzaron un plantel construido por Valentín Díez con un objetivo claro: formar un equipo de época tras uno de los tragos más amargos en la historia reciente del club. Un fracaso así no podía dejarse pasar sin consecuencias.
Millones y millones de dólares de inversión que hoy rinden frutos con un bicampeonato. Algo que en Grupo Pachuca deberían aprender, pues actualmente ninguno de sus equipos vive su mejor momento.
Al menos en el Club León, que a más de un mes de su eliminación solo ha incorporado a tres elementos: el regreso de Iván ‘Jefecito’ Rodríguez, el préstamo del ‘Chino’ Villegas desde Tapatío y la llegada de Jordán García, que incluso estuvo en duda.
Realidades económicas muy distintas, marcadas también por la multipropiedad con Everton de Chile, Real Oviedo en España y Pachuca en la Liga MX, pero con una solución clara: invertir en un proyecto serio para que, tarde o temprano, la recompensa llegue.
Toluca entendió el mensaje cuando tocó fondo: asumir el fracaso, invertir con inteligencia y sostener un proyecto sin improvisaciones. No buscó atajos ni culpables externos; apostó por estructura, paciencia y ambición deportiva. Hoy, los títulos no son casualidad, sino consecuencia.
Esa es la lección. En una Liga MX donde muchos proyectos se diluyen en excusas y cambios constantes, Toluca demostró que el camino de regreso a la cima existe, pero exige compromiso real. Algo que, hoy más que nunca, en León y en Grupo Pachuca deberían mirar con atención… y aprender.
