¿A Nacho González le gustaría ser director deportivo del Club León?
Se retiró como capitán, levantando el título. Se alejó varios años de las canchas. Pero la sensación de volver, dice, le volvió a mover algo por dentro.
Juan Ignacio González no descarta regresar algún día al futbol profesional desde otra trinchera. Y sí, la dirección deportiva está en su radar.
“Soy una persona muy futurista, me encanta planear y visualizarme. Algo que alguna vez me dijo un entrenador se me quedó muy clavado: ‘tírale a la luna y por lo menos traes una estrella, tírale más alto’”, comparte.
Nacho reconoce que siempre ha sido ambicioso en sus pensamientos. Incluso, asegura que muchas veces sus ideas han sido más grandes que los propios objetivos alcanzados. Pero para él, soñar es parte del proceso.
“Sí me visualizo. Creo que esto me va a dar un regreso a las canchas, retomar ese aliciente. Le decía a mi esposa la emoción que sentía de volver. Estuve cuatro años alejado”, revela.
Durante ese tiempo no estuvo desconectado del todo. Se dedicó a construir su proyecto desde cero. ‘Corazón de León’ no solo es una academia: es un concepto trabajado desde la raíz.
“Me encargué prácticamente de llevar este proyecto de pe a pa. Desde reunir gente capaz, hacer el conceptual arquitectónico del predio, trabajar la marca, el logotipo, no es que lo haya hecho yo solo, pero sí con mi ingenio y con gente de marketing. El diseño de la ropa, que creo que hasta eso influye para que un niño se sienta cómodo e identificado con un proyecto”, explica.
Esa experiencia, admite, le ha permitido entender procesos, estructura, planeación y liderazgo desde otro ángulo. Y eso inevitablemente lo lleva a pensar en un futuro dentro de una institución profesional.
“Sí me visualizo el día de mañana poder estar como director deportivo en alguna institución. Obviamente pensando en León”, confiesa.
Sin embargo, no tiene prisa. Hoy su prioridad es consolidar su academia, sentar bases firmes y ver resultados en los procesos formativos.
“Creo que primero tengo que sentar bien mis bases y ver esos procesos de los niños. Tal vez no dejar de lado la academia. Esto es un semillero y estoy consciente y creyendo en este proyecto”, asegura.
Nacho va más allá. Su ambición no es pequeña.
“Creo que esto podría ser la mejor academia de futbol de México”, sentencia.
Por ahora, el ex capitán está enfocado en construir desde abajo. Pero si algo dejó claro en su carrera como jugador es que sabe aparecer en momentos importantes.
Y quizá, en unos años, ese liderazgo que mostró en la cancha encuentre su siguiente escenario… en una oficina de dirección deportiva.
