9 frases de los nuevos dueños del estadio

31 Oct, 2019
estadio leon zermeño
El Economista

Se llevó a cabo la entrega judicial del estadio Nou Camp a Roberto Zermeño, quien demostró en juzgados de todas las instancias posibles que el inmueble le pertenecía legítimamente.

En medio del drama de los últimos años, Zermeño ha trascendido como el villano, como un ladrón que se robó un estadio que era patrimonio de la ciudad y de todos los leoneses, y lo convirtió en un bien particular.

Pues en 2018, el ingeniero ya había publicado en el libro “Zermeño: ¿Héroe o villano?” su postura y su versión de los hechos, e incluso intentaba explicar que el estadio siempre le perteneció, que el fideicomiso no tenía ninguna cláusula que dijera que después de los diez años el estadio pasaría a ser del municipio, y que cuando se disolvió fue una medida ilegal y unilateral.

Pues ahora recuperamos nueve de las frases más impactantes que aparecen en el libro, todas sacadas del epílogo del texto, escrito por el empresario Héctor González, el gran aliado de Zermeño para recuperar el estadio.

En estas líneas, se puede ver que ambos ya sabían que el estadio era suyo, y ya apuntaban lo que iban a hacer con el equipo cuando tuvieran el recinto en sus manos.

Sin más, te dejamos las declaraciones de los nuevos dueños del estadio León.

1. No van a respetar el contrato actual entre el municipio y Grupo Pachuca:
 

“Existe un contrato de arrendamiento del municipio con la empresa que administra el equipo de futbol León por 10 años que vence en el 2022, y que a ojos de los abogados es perfectamente ilegal, puesto que fue firmado cuando el fideicomiso ya había terminado. Los que firmaron ese contrato no tenían personalidad legal para hacerlo”.

2. Zermeño ha sido el único leonés en adquirir y gestionar el equipo:
 

“La realidad es que en los últimos 30 años, Roberto Zermeño ha sido el único empresario leonés en invertir en el equipo León. Y para ello ha tenido que hipotecar su casa y algunas otras propiedades en varias ocasiones con el fin de poder pagar a los jugadores y afrontar los compromisos adquiridos al frente de su querido equipo León”.

3. El Banco del Bajío debió impedir la disolución del fideicomiso:
 

“Por insólito que parezca, el Banco del Bajío, que recibió un bien de ese tamaño para ser quien lo cuidara durante diez años mientras el municipio lo administraba, aceptó callado la cancelación anticipada y unilateral del fideicomiso, sin poner ninguna objeción... ni siquiera consultar al dueño del inmueble. Es más, ni siquiera se molestó en notificar a Zermeño, quien estaba en la cárcel en esas fechas”.

4. El municipio puso a la sociedad en contra de Zermeño:
 

“Personas de la más alta calidad moral como líderes sociales, líderes de cámaras empresariales y profesionales, han manifestado su desacuerdo con la resolución, quizá por el desconocimiento de la historia que aquí se relata... seguramente sugestionados por la mentira de las autoridades de que el estadio era del pueblo”.

5. Estaban seguros de que ganarían el estadio en los juzgados:
 

“Roberto Zermeño recuperará su estadio ante la inconformidad de una parte importante de la población que fue engañada haciéndole creer que el municipio era dueño del estadio... como si esto fuera a dar un beneficio a los leoneses”.

6. Con la firma del fideicomiso, el municipio ya reconoció que Zermeño es el legítimo dueño:
 

“Si un banco y el municipio aceptaron que el estadio en un fideicomiso ¡estaban aceptando tácitamente que el estadio era propiedad de Zermeño!”

7. Al perder el estadio, el municipio manipuló a la sociedad para dañar la reputación de Zermeño:
 

“El municipio y el banco habrán de pagar los daños y perjuicios del ilícito cometido por ambos, por haber cometido un acto indebido y haber engañado a la comunidad leonesa haciéndole creer que el estadio era suyo, con fines perfectamente demagogos, económicos y políticos”.

8. Hay inconsistencias en como pretendía el municipio quedarse con el estadio:
 

“Le dijeron a la ciudadanía que Zermeño había 'cambiado' el estadio por una modificación de permiso de uso de suelo de una pequeña fracción del terreno... ¿Le suena a usted lógico? ¿Un cambio de uso de suelo de un pedacito del estadio por el estadio completo?”

9. Si el municipio hubiera tenido derecho para reclamar el estadio, no hubiera existido el fideicomiso:
 

“El municipio siempre ha tenido en sus líneas brillantes y destacados abogados en el área jurídica; si ese hubiera sido el acuerdo, ¿por qué no escrituraron el estadio a nombre del municipio desde un principio en vez de hacer un fideicomiso por diez años?”

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