El tesoro más valioso del ‘Nene’ Beltrán
Cuando Fernando ‘Nene’ Beltrán llegó al Club León, una de sus principales preocupaciones no estaba dentro de la cancha. Después de dejar Guadalajara, donde ya tenía una vida construida junto a su familia, el mediocampista reconocía que cambiar de ciudad no era sencillo.
Meses después, sus palabras permiten entender que aquella búsqueda de tranquilidad parece haber encontrado respuesta en León.
En su presentación como refuerzo de la Fiera, Beltrán habló de la importancia que tendría su familia en esta nueva etapa. Sabía que adaptarse a una nueva ciudad implicaba un reto, pero también tenía claro qué necesitaba para volver a disfrutar del futbol: sentirse acompañado, recuperar continuidad y, sobre todo, estar tranquilo.
“Ellos buscan volver a que yo esté feliz, que esté tranquilo, que esté disfrutando y que vuelva a tener esta continuidad de confianza. El apoyo de ellos de yo venir para acá y el saber que ellos me iban a venir a ver y que iban a estar cerca de mí... es increíble”, expresó entonces.
Ese mensaje cobra especial relevancia ahora que el mediocampista se ha convertido en una pieza importante para Javier Gandolfi. El ‘Nene’ ha encontrado minutos, responsabilidad y un papel dentro de un equipo que atraviesa uno de sus mejores momentos desde la llegada del técnico argentino.
Y no es solamente una cuestión futbolística.
Cuando llegó a León, Beltrán dejó claro que no quería competir contra sus compañeros desde la confrontación. Aunque sabía que compartiría vestidor con futbolistas extranjeros y que la competencia sería fuerte, su intención era aportar y encontrar su lugar desde el trabajo.
“Yo vengo a estar tranquilo, a ayudar a la institución. Lo que quiero acá es lo mismo, que el día que me toque ir, que ojalá que nunca me vaya, que pueda decir que me voy tranquilo y satisfecho porque le entregué todo a esta institución”, señaló en aquella presentación.
Esa tranquilidad también estaba relacionada con una meta personal. Beltrán reconocía que después de un torneo con pocos minutos necesitaba recuperar su nivel y volver a sentirse futbolista.
Su objetivo era claro: tener continuidad para volver a abrirse las puertas de la Selección Mexicana y mantener vivo el sueño de disputar un Mundial.
“Mi sueño es ir al Mundial, mi sueño es participar, estar en Selección Nacional. Lo que tengo que hacer es retomar nivel, volver a empezar a jugar, estar tranquilo, con humildad, con tranquilidad, aprovechar los minutos", se sinceraba.
Ahora, en medio de un León que viene de encadenar cinco victorias entre Liga MX y Leagues Cup, el escenario es distinto.
El mediocampista no solamente ha recuperado protagonismo, sino que forma parte de un grupo que Gandolfi ha descrito constantemente como unido y comprometido.
El propio Beltrán, en sus declaraciones más recientes, ha hablado de lo que ha cambiado en el equipo y de la necesidad de mantener los pies en la tierra. La estabilidad que buscaba al llegar no significa conformarse.
“Volver a que yo esté feliz, que esté tranquilo, que esté disfrutando y que vuelva a tener esta continuidad de confianza. (Mi familia) me siguen viendo como un niño que siempre he pateado en el patio de la casa", dijo.
Por el contrario, hoy el ‘Nene’ parece vivir una etapa en la que puede competir, tener responsabilidades y disfrutar nuevamente de su profesión, acompañado por una familia que, como él mismo explicó desde el primer día, lo sigue viendo simplemente como aquel niño que pateaba una pelota en el patio de casa.
Y quizá ahí está el verdadero tesoro que encontró en León: un lugar donde volvió a sentirse tranquilo para volver a competir por lo que quiere.
