El proyecto Ambriz

18 Sep, 2020
nacho ambriz club leon
Liga MX

Un día como hoy, pero de hace dos años, el Club León anunciaba a Nacho Ambriz como nuevo entrenador del Club León, y en la ciudad los fanáticos nos envolvimos en la bandera del caos.

Con muchos argumentos, algunos serios y fundamentados, y otros inverosímiles y exagerados, casi todos los seguidores esmeraldas criticamos el nombramiento. En un momento de derrotas y poca esperanza, Ignacio Ambriz parecía ser la confirmación de que las aspiraciones del equipo habían caído hasta lo más bajo, y que era momento de conformarse con lo que había.

Pero apenas unos meses después, Ambriz demostró que todos estábamos equivocados. Sorprendentemente, su equipo se convirtió en el mejor del país. El León pasó de no haber calificado a la liguilla en dos torneos consecutivos a ser superlíder con las mejor ofensiva y defensiva. Los llevó hasta la final por el título, pero diversos factores provocaron que sucumbieran.

Ese fue el primer revés que sufrió Ambriz al frente de los esmeraldas, y desde ahí, comenzaron a reaparecer las críticas. Los aficionados más radicales comenzaron a exponer que, aunque el futbol de Ambriz era atractivo y ofensivo, le faltaba malicia y colmillo para ganar finales, y que con ese técnico, jamás llegaría la octava estrella.

En la posterior liguilla frente a Morelia este discurso se maximizó, y tras la eliminación de la Concachampions las críticas se hicieron más comunes. Ahora, el #FueraAmbriz ha dejado de ser tan esporádico para convertirse en una expresión constante.

Pero no podría haber una postura más equivocada. Abandonar el proyecto de Nacho Ambriz en el Club León con el argumento de la falta de títulos sería dar dos pasos hacia atrás y ninguno hacia adelante. Porque para analizar su actualidad, es necesario remitirnos al pasado.

Antes de Nacho Ambriz, el último técnico esmeralda que había dirigido a la Fiera por dos años consecutivos fue Gustavo Matosas. Desde entonces, hace seis años ya, no ha habido en León un proyecto deportivo estable. Desde Juan Antonio Pizzi, pasando por Luis Fernando Tena, Javier Torrente, y hasta Gustavo Díaz, nunca hubo un plan a largo plazo y mucho menos estabilidad.

Hoy, Ambriz no solo está sentado en una base de resultados y confianza, sino que además cuenta con un estilo de juego propio, y para colmo, es el mismo estilo que históricamente ha identificado al Club León: posesión, ataque y goles. Cualquier aficionado al futbol mexicano sabe a lo que juega el León de Ambriz. Su futbol es regular y efectivo, y le ha servido para volver a competir.

Porque también hay que recordar que en dos años, el León pasó de no calificar, a un superliderato en el Clausura 2019, dos sublideratos en el Apertura 2019 y el Clausura 2020, y el tercer puesto en el que marchan actualmente. Además, son el mejor equipo de la tabla porcentual, que es el mayor argumento de estabilidad.

Así que es cierto, a los verdes les falta el título de liga, pero también es cierto que hoy están mucho más cerca de conseguirlo que dos años atrás. Hoy, Ignacio Ambriz es la base de un proyecto a largo plazo, fundamentado en un estilo, y que podría convertirse en un equipo de época.

Y no es broma. Si la directiva sabe aprovechar el potencial del técnico esmeralda y de un equipo que ya trabaja como una máquina, tienen todavía dos o tres años de éxitos por delante. Con la inercia que llevan, y con la experiencia adquirida de los fracasos, parece ser solo cuestión de tiempo y confianza para que el León de Ambriz sea eventualmente campeón, y entonces tendrá la oportunidad de iniciar una dinastía.

Sí, una dinastía como la que vivió el propio Ambriz en el Necaxa de los noventas, de la mano de Manuel Lapuente. O una dinastía como la que dejó Enrique Meza en Pachuca a finales de los dosmiles. O una dinastía como la que protagonizaron los Tigres del “Tuca” Ferretti desde su llegada en 2010, y que todavía los tiene como uno de los mejores equipos del país.

Ese es el potencial del proyecto de Nacho Ambriz en el Club León. Es, de acuerdo a Ricardo Salazar, el técnico más efectivo en la historia del club con un 62.74% de victorias. La Fiera tiene por primera vez en mucho tiempo a un técnico que puede llevarlos a las cotas más altas y que hace soñar a su afición.

Por ahora, el campeonato de liga es la mayor exigencia para Ambriz. Ha pasado a ser una obsesión para todos los fanáticos, tanto así que el rendimiento del equipo ha pasado a un segundo plano, y lo que pase en la temporada regular no importa, porque todo se medirá en si se consigue la octava o no.

Tal vez por eso el entrenador verdiblanco ha comenzado a explorar el estilo de su equipo para sacarle el mayor provecho y encontrar ese camino al título. Parece que las goleadas han quedado atrás para darle paso a un futbol más efectivo, mucho más seguro atrás, pero todavía con la posesión tiránica como bandera.

Así buscará Ignacio Ambriz el campeonato, aunque su proyecto es una realidad para el presente y para el futuro. No hay lugar a dudas, porque desde la salida de Gustavo Matosas, no había existido más certeza en el equipo esmeralda de la que hay hoy.

Y si persiste la confianza, el apoyo y el sentido común, estamos seguros que el León levantará la octava más pronto que tarde.

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